JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

JOSEPH BALSAMO. Memorias de un Médico

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Si persistís, señor, en desconocer que es mi más encarnizado enemigo, yo, por mi parte, no puedo ignorarlo; pues ni aun quiere tomarse la molestia de encubrir el odio que me profesa.

—Entre aborrecer y asesinar, querida condesa, hay una diferencia muy grande.

—Para los Choiseul ambas cosas son lo mismo.

—¡Ah, querida amiga!, vuelta a las razones de Estado.

—¡Dios mío! Ved, M. de Sartine, si no hay razón para desesperarse.

—No, señora, si lo creéis…

—Lo que creo es que no me defendéis, y aun añadiré que estoy convencida de que me abandonáis —gritó irritada la favorita.

—Vamos, vamos, no os molestéis, condesa —repuso Luis XV—: No sólo no seréis abandonada, sino que seréis defendida, y tan bien…

—¡Tan bien!

—Sí, tan bien, que ha de costar muy caro al agresor de ese pobre Juan.

—Sí, justamente; destruiréis el instrumento, y estrecharéis la mano.

—¿Es injusto tal vez castigar al que ha cometido el atentado?, ¿a ese M. de Taverney?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker