La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cagliostro paseó un instante su mirada por la Asamblea, en la que sus últimas palabras acababan de excitar sonrisas irónicas.

Después continuó:

—Por fin obtuve esos veinte años; di a nuestros hermanos la famosa divisa Lilia pedibus destrue[27], y puse manos a la obra, invitando a todos a seguir mi ejemplo. Entré en Francia a la sombra de los arcos triunfales; los laureles y las rosas llenaban el camino de flores y de follajes desde Estrasburgo a París, y todos gritaban: «¡Viva la delfina, viva la futura Reina!». Toda la esperanza del reino se cifraba en la fecundidad del himeneo salvador. Ahora bien, yo no quiero atribuirme la gloria de las iniciativas ni el mérito de los acontecimientos; pero Dios estaba conmigo y permitió que yo viese la mano divina que tenía las riendas de su carro de fuego. ¡Dios sea loado! Aparté las piedras del camino, eché un puente sobre los ríos, colmé los precipicios y el carro pudo rodar; he aquí todo. Ved, hermanos, ahora, lo que se ha hecho en veinte años:

«Los parlamentos suprimidos.

»Luis XV, el Bien Amado, muerto en medio del desprecio general.

»La Reina estéril siete años, al cabo de los cuales dio a luz niños de legitimidad dudosa, por lo cual se la censuró como madre al nacer el delfín, quedando después deshonrada en el asunto del collar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker