La Condesa de Charny
La Condesa de Charny LO QUE HABÍA DICHO EL REY
LO QUE HABÍA DICHO LA REINA
Gilberto cumplió escrupulosamente la doble promesa hecha a Mirabeau.
Al entrar en París encontró a Camilo Desmoulins, la gaceta viviente, el diario encamado de la época.
Le anunció la enfermedad de Mirabeau, suponiéndola más grave de lo que podía llegar a ser si Mirabeau cometía alguna nueva imprudencia; pero que no lo era en aquel momento.
Después fue a las Tullerías y habló de esta enfermedad al Rey.
Luis XVI se contentó con decir:
—¡Ah, ah! ¡Pobre conde! ¿Ha perdido el apetito?
—Sí, señor —contestó Gilberto.
—Pues entonces debe ser cosa grave —dijo el Rey.
Y habló de otra cosa.
Gilberto al salir de la habitación del soberano entró en la de la Reina, a quien repitió la misma cosa que había dicho al Rey.
La frente altiva de la hija de María Teresa se frunció.