La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Quiere decir que muy pronto hará quince años que nacisteis, en la habitación donde nos hallamos ahora, y que bendigo la misericordia del Señor, que al cabo de este tiempo te ha vuelto a traer tan milagrosamente!

—¡Oh!, sí, milagrosamente —contestó Sebastián—, pues si no hubiese temido por la vida de mi padre, no habría marchado solo y de noche para venir a París; a no ser por esto, no me hubiera visto apurado para saber cuál de los dos caminos debía tomar, ni hubiese interrogado, al paso, al señor Isidoro dé Charny; el Vizconde no me hubiera reconocido, proponiéndome entonces venir a París con él, para conducirme después al palacio de las Tullerías, y yo no os hubiera visto en el momento de atravesar el salón Verde, no os hubiera reconocido, ni corrido, en vuestro seguimiento; y no hubiera podido, en fin, llamaros madre, palabra muy dulce y tierna de pronunciar.

Al oír las palabras de Sebastián: «Si no hubiese temido por la vida de mi padre», Andrea sintió oprimirse su corazón; cerró los ojos y dejó caer la cabeza hacia atrás.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker