La Condesa de Charny
La Condesa de Charny No se habrá olvidado la situación en que se halló el señor de Choiseul, comandante del primer puesto situado en Pont-de-Sommevelle. Al ver que la insurrección iba en aumento, y queriendo evitar el venir a las manos, había dicho que probablemente el tesoro había pasado ya, y se replegó sobre Varennes sin esperar más al rey.
Pero a fin de no pasar por Sainte-Menehould, donde la agitación comenzaba a manifestarse, había tomado el camino de travesía, teniendo la precaución de ir al paso hasta el momento de dejar el camino real, a fin de dar al correo ocasión de reunírsele.
El correo, sin embargo, no le alcanzó, y en Orvebal tomó el camino de travesía.
Isidoro pasó tras él.
El señor de Choiseul creía muy de veras que algún accidente imprevisto había detenido al rey; por otra parte, si él se equivocaba, si el rey continuaba su camino, ¿no hallaría al caballero Dandoins en Sainte-Menehould, y al conde de Damas en Clermont?
Ya hemos visto lo que había sucedido al caballero Dandoins, retenido en la municipalidad con toda su fuerza, y al conde de Damas, obligado a huir casi solo.
