La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Apenas acababan de concertarse estas disposiciones, un rumor, procedente de la calle, llegó a oídos de los caballeros.

Eran una segunda diputación, compuesta de Sausse, elemento primario al parecer de todas las diputaciones; de Hannonet, capitán de la guardia nacional, y de tres o cuatro miembros del Ayuntamiento.

Hiciéronse anunciar, y el rey, que creyó venía a decirle que los caballos estaban enganchados, dio orden de que entrasen.

Fueron introducidos. Los jóvenes oficiales que interpretaban el menor gesto, la menor señal, el más pequeño movimiento, creyeron notar en la fisonomía de Sausse cierta vacilación, y en la frente de Hannonet una decisión firme, que no les parecieron de buen agüero.

Isidoro de Charny subió al mismo tiempo, dijo algunas palabras a la Reina, y volvió a bajar precipitadamente.

La Reina dio un paso atrás, y cubierta de una mortal palidez se apoyó en la cama donde dormían sus hijos.

En cuanto al rey, interrogaba con la mirada a los enviados del Ayuntamiento, y esperaba que le dirigiese la palabra.

Pero estos, sin hablar, se inclinaron ante el rey. Este fingió equivocarse en la intención que los guiaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker