La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Y tomó asiento.
En aquel momento pasó un cierto no sé qué de extraño entre aquel hombre perteneciente a la clase media de una pequeña ciudad de provincia, y aquella mujer que casi habÃa perdido ya uno de los tronos más grandes del mundo.
Ambos trataron de leer lo que pasaba en sus respectivos corazones; no como dos enemigos polÃticos que quieren escrudriñar los secretos del Estado, sino como un hombre y una mujer que buscan misterios amorosos.
¿De dónde provenÃa, en el corazón de Barnave, el sentimiento que MarÃa Antonieta sorprendió a los pocos minutos de estudio con su mirada penetrante?
Vamos a decirlo, y a poner en evidencia uno de esos misterios del corazón de donde toman origen las leyendas secretas de la historia, y que en el dÃa de las grandes decisiones del destino pesan en la balanza mucho más que el gran libro de los acontecimientos oficiales.
Barnave tenÃa la pretensión de ser en todas las cocas el sucesor y el heredero de Mirabeau, y en su interior creÃa serlo efectivamente.
Pero quedaba todavÃa un punto.