La Condesa de Charny
La Condesa de Charny En este oscuro punto de Francia fue donde se concentró en adelante toda su atención, y allí vivió con sus pensamientos, con sus esperanzas y temores.
Poco a poco, después de la gran noticia, llegaron las que eran secundarias, así como al salir el sol, después del gran conjunto que saca del caos, se reciben poco a poco los pequeños detalles.
Estos últimos eran de gran importancia para la condesa.
Decíase que el señor de Bouillé había perseguido al rey y atacado a los que le escoltaban, y que después de un reñido combate debió retirarse, dejando a la familia real en poder de los patriotas vencedores.
Sin duda Charny había tomado parte en aquel combate, y seguramente se retiraría el último si no había quedado en el campo de batalla.
Después, muy pronto se anunció que uno de los tres guardias de corps que acompañaban al rey había sido muerto.
Luego comenzó a circular el nombre, pero no se sabía cual, si era el vizconde o el conde, si Isidoro u Oliverio de Charny.
Era un Charny, y no se podía decir más.
Durante los dos días en que esta cuestión se mantuvo indecisa, el corazón de Andrea sufrió indecibles angustias.