La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Cierto es que Prudhomme —no confundirle con el de nuestro chispeante amigo Monnier, pues aquel es un necio, pero un hombre honrado—, cierto que el señor Prudhomme se convertirá más tarde en realista y reaccionario y publicará la Historia de los crÃmenes cometidos durante la revolución.
¡Bella cosa es la conciencia!
La Boca de hierro es más franca: nada de hipocresÃa, nada de palabras de doble sentido, nada, de intención pérfida; Bonneville, el leal y atrevido, el joven Bonneville, un loco admirable que divaga en las circunstancias ordinarias, pero que no se engaña nunca en las grandes, él es quien redacta ese diario. La Boca de hierro está abierta en la calle de la Antigua Comedia, cerca del Odeón, a dos pasos del club de los Franciscanos.