La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —SÃ, señora, lo comprendo asÃ, porque vos deseáis la monarquÃa déspota y el rey absoluto, como un avaro que no sabe, ni aun ante el peligro de la orilla, que le puede dar más lo que pierde en su naufragio sacrificando una parte de su fortuna, y se empeña en conservar sus tesoros; os arrastraréis con los vuestros, arrastrada por su peso… Conceded algo a la tempestad, arrojad al abismo todo el pasado, y si es preciso, nadad hacia el porvenir.
—Arrojar el pasado al abismo es romper con todos los reyes de Europa.
—SÃ; pero también es hacer alianza con el pueblo francés.
—¡Ese pueblo es enemigo nuestro! —replicó MarÃa Antonieta.
—Porque le habéis enseñado a dudar de vos.
—El pueblo francés no puede luchar contra una coalición europea.
—Suponed que a su cabeza está un rey que quiera francamente la Constitución, y el pueblo francés conquistará la Europa.
—Se necesita un ejército de un millón de hombres para eso.