La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Antes de seguir al doctor a ese hospital de Gros-Caillou, donde debe prestar el auxilio necesario a ese enfermo desconocido, recomendado por Cagliostro, dirijamos la última mirada a la Asamblea, que está a punto de disolverse después de aceptada la Constitución de que dependía la conservación del rey, y veamos qué resultado tendrá la corte de esa fatal victoria del 17 de julio, que dos años más tarde costará la cabeza a Bailly. Después volveremos a tratar de los héroes de esta historia, que hemos perdido de vista un poco, porque les lleva lejos la tormenta política, lo cual nos obliga a poner a la vista de nuestros lectores esos grandes trastornos de la calle, donde los individuos desaparecen para dejar su puesto a las turbas.
Hemos visto el peligro que Robespierre corrió, y sabemos como, merced a la intervención del carpintero Duplay, escapó del triunfo tal vez mortal que se iba a dispensar a su popularidad.
Mientras que cena en familia en un pequeño comedor que da al patio, acompañado del marido, la mujer y las dos hijas, sus amigos, sabedores del peligro a que ha estado expuesto, se inquietaban por él.