La Condesa de Charny
La Condesa de Charny ¡El Campo de Marte cubierto de muertos y heridos! Esta noticia no extrañaba a Pitou menos que la referente a Bailly y Lafayette, los dos ídolos del pueblo que mandaban hacer fuego contra este.
¡El Campo de Marte cubierto de muertos y heridos! Pitou no podía figurarse esto. ¡Aquel Campo de Marte que él había ayudado a nivelar, y que recordaba haber visto lleno de iluminaciones y de graciosos farolillos, cubierto ahora de muertos y heridos, porque se había querido, como el año anterior, celebrar el aniversario de la toma de la Bastilla y el de la federación! ¡Era imposible!
¿Cómo lo que había sido motivo de alegría y de triunfo podía convertirse al cabo de un año en causa de rebelión y de matanza?
¿Qué vértigo había pasado, pues, durante aquel tiempo por la cabeza de los parisienses?
Ya lo hemos dicho: durante aquel año la corte, gracias a la influencia de Mirabeau, gracias a la creación del club de los Fuldenses, gracias al apoyo de Bailly y de Lafayette, gracias, en fin, a la reacción que se había efectuado después del regreso de Varennes, había recobrado su poder perdido, y este poder se manifestaba por el duelo y la matanza. El 17 de julio vengaba las jornadas del 5 y 6 de octubre. Según lo había dicho Gilberto, la monarquía y el pueblo habían ganado cada cual una partida; faltaba saber quién la ganaría buena.