La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un mozo de cuadra se encargó del caballo y le condujo a la granja.

Todos fijaron una curiosa mirada en Billot.

Estaba más flaco y había palidecido mucho.

Una parte de su frente y los contornos de su ojo izquierdo habían conservado los colores violáceos de la sangre extravesada.

Sus dientes oprimidos y sus cejas fruncidas indicaban una sombría cólera, que no esperaba sino el momento de poder desahogarse.

—¿Sabéis lo que ha pasado? —le preguntó Pitou.

—Lo sé todo —contestó Billot.

Apenas Gilberto hubo dicho al labrador en qué estado se hallaba su mujer, Billot buscó un cabriolé que le condujo hasta Nanteuil.

Después, como el caballo no pudo conducirle más lejos, Billot, aunque débil aún, alquiló un jaco de posta; en Levignan le cambió y llegó a la granja cuando el cortejo acababa de salir.

Entonces, en dos palabras, la señora Clement le había referido todo; Billot volvió a montar a caballo; al dar la vuelta al muro divisó el cortejo, que se prolongaba a lo largo del camino, y le detuvo con sus gritos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker