La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Sé que se puede imaginar hacerlo todo, reprimiendo por medidas extremas; pero cuando se hubiera desplegado la fuerza para obligar a la Asamblea, sembrando el espanto en París, la división y el estupor en sus alrededores, toda la Francia se levantaría indignada y desgarrándose a sí propia en los horrores de una guerra civil, desollaría ese sombrío vigor, madre de las virtudes y de los crímenes, siempre funesto para los que le provocaron.
La salvación del Estado y la felicidad de Vuestra Majestad se enlazan íntimamente; ninguna potencia es capaz de separarlas; pero crueles angustias y desgracias seguras rodearán vuestro trono, si no está apoyado por vos mismo bajo las bases de la Constitución, y consolidado en la paz que su mantenimiento debe proporcionarnos.