La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Señores —dijo—, se me ha censurado por haber escrito una carta, el 16 de junio, en medio de mi campamento. Deber mÃo era protestar contra esta imputación de timidez, salir de la honrosa muralla que el afecto de las tropas formaba en torno mÃo y presentarme ante vosotros. Además de esto, otro motivo más poderoso aún me llamaba: las violencias del 20 de junio ha excitado la indignación, de todos los buenos ciudadanos, y sobre todo del ejército; los oficiales, los subalternos y los soldados piensan todos lo mismo; he recibido de todos los cuerpos adhesiones que revelan amor a la Constitución y odio a los facciosos; pero he reprimido estas manifestaciones, encargándome de expresar yo solo los sentimientos de todos, y como ciudadano os hablo. Tiempo es ya de garantizar la Constitución, asegurar la libertad de la Asamblea nacional, la del rey y su dignidad. Por lo tanto, suplico a la Asamblea que reconozca que los excesos del 20 de junio deben ser perseguidos como crÃmenes de lesa Majestad; que adopte medidas eficaces para hacer respetar las autoridades constituidas, particularmente la vuestra y la del rey, y que vea el ejército la seguridad de que la Constitución no sufrirá ningún ataque en el interior mientras que los valerosos franceses prodigan su sangre para defender la frontera.