La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Chabot se le acercó.
Grangeneuve hizo la señal convenida alzando los brazos.
Chabot no se movió.
—¿Qué te detiene? —exclamó Grangeneuve—, ¡hiere!
—Es inútil —dijo Chabot—; Vergniaud hablará.
—Bien —dijo Grangeneuve, lanzando un suspiro—; pero creo que el otro medio era mejor.
¿Qué podÃa hacer la monarquÃa contra hombres semejantes?