La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Traed al delfín —dijo en voz baja María Antonieta a madame Isabel—, tal vez les conmoverá la vista de un niño.

Se fue a buscar al delfín.

Entretanto el rey continuaba su triste revista, y entonces tuvo la mala idea de acercarse a los artilleros, incurriendo con esto en una falta, porque aquellos eran casi todos republicanos.

Si el rey hubiera sabido hablar, haciendo que le escuchasen hombres que por sus convicciones se alejaban de él, esto habría indicado valor por su parte y podía tener buen resultado; pero ni en la palabra ni en el ademán de Luis XVI había nada que arrebatase. Limitóse a balbucir; los realistas quisieron disimular su vacilación con aquel malhadado grito de «¡Viva el rey!», que tan mal efecto había producido ya, y esta vez faltó poco para que diera lugar a un choque.

Algunos artilleros, abandonando su puesto, precipitáronse hacia el rey, amenazándole con el puño.

—¿Crees acaso —exclamaron— que haremos fuego sobre nuestros hermanos, para defender a un traidor como tú?

La reina hizo retroceder al rey.

—¡El delfín —gritaron varias voces—, viva el delfín!

Nadie repitió este grito; el pobre niño no llegaba oportunamente y dejó de producir su efecto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker