La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Hijo mío, he querido hacer al pueblo más feliz aún de lo que era; necesité dinero para pagar los gastos que las guerras ocasionaban, y lo pedí a mi pueblo, como siempre lo hicieron los demás reyes predecesores míos. Magistrados que constituyen mi parlamento se opusieron, diciendo que solamente mi pueblo tenía derecho para votar ese dinero; y yo reuní en Versalles a los notables de cada ciudad, por su nacimiento, por su fortuna y su talento, para formar lo que se llama estados generales. Cuando estuvieron reunidos, exigieron de mí cosas que no puedo hacer, ni por mí, ni por ti, que serás mi sucesor, y hubo hombres malignos que sublevaron al pueblo. Los excesos a que se entregaron en los días siguientes, son obra suya… Hijo mío, no se ha de tener por esto mala voluntad al pueblo.

Al oír esta última recomendación, María Antonieta oprimió los labios; era evidente que, encargada de la educación del Delfín, no le hubiera aconsejado el olvido de las injurias.

Al día siguiente, la ciudad de París y la guardia nacional enviaron a la reina una comisión, rogándole que asistiese al teatro, a fin de probar así, con su presencia y la del Rey, que residían con gusto en la capital.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker