La Condesa de Charny
La Condesa de Charny La revolución de 1789, esto es, la de los Necker, Sieyès y Bailly, había acabado en 1790; la de los Barnave, Mirabeau y Lafayette, concluyó en 1792; la revolución grande, la sangrienta de los Danton, Marat, Robespierre, había comenzado ya.
Al poner seguidos estos tres nombres, no es mi intento confundirlos en una sola apreciación; al contrario, a nuestro entender representa, en sus muy distintas personalidades, las tres fases de los tres años que van a pasar.
Danton quedará caracterizado en 1792, Marat en 1793, y Robespierre en 1794.
Pero los acontecimientos se precipitan; examinémoslos y consideremos en seguida los medios por los cuales les hacen frente la Asamblea nacional y el ayuntamiento.
Por lo demás, he aquí muy cerca de la historia: todos los personajes de la nuestra han naufragado en la tempestad revolucionaria, con pocas excepciones.
¿Qué ha sido de los tres hermanos Charny, Jorge, Isidoro y Oliverio? Han muerto. ¿Qué ha sido de la reina y Andrea? Están presas. ¿Qué es de Lafayette? Huye. El 17 de agosto, Lafayette, por una orden del día había llamado al ejército para que marchase a París a restablecer la Constitución, deshacer la jornada del 10 de agosto y reponer al rey.
