La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Comprendiendo que se la apoyaba, la Asamblea decretó entonces que el presidente Huguenin, que no había querido presentarse por su voluntad, fuera conducido por fuerza, y que dentro de veinticuatro horas se nombrara por las secciones un ayuntamiento nuevo.
El decreto fue expedido el 30 de agosto a las cinco de la tarde.
Contemos las horas, porque a partir de este momento avanzamos hacia la matanza del 2 de septiembre, y a cada minuto se verá dar un paso a la sangrienta diosa de brazos retorcidos y cabellos flotantes con ojos de espanto que se llama Terror.
Por lo demás, la Asamblea, recelando todavía un poco de su terrible enemiga, declaraba, al destituir a la municipalidad, que había merecido bien de la patria, lo cual no era precisamente lógico.
Ornandum tollendum, decía Cicerón a propósito de Octavio.
Como este último se condujo la municipalidad: se dejó coronar, pero no expulsar.
Dos horas después de expedirse el decreto, Tallien, pequeño escriba, que se jactaba de ser el hombre de Danton; Tallien, secretario del ayuntamiento, propuso a la sección de los Thermes marchar contra la de los Lombardos.