La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La municipalidad contaba con Santerre, y con su cuñado Pañis; este último, según se recordará, era aquel fanático de Robespierre que había propuesto a Rebecqui y a Barbaroux nombrar un dictador, y que les hizo entender que era preciso elegir para esto al Incorruptible; Santerre representaba a los arrabales, y estos eran la irresistible fuerza del Océano.

Si los arrabales derribaron las puertas de las Tullerías, bien podrían hacerlo con las de la Asamblea.

Además, esta última temía, no solamente ser abandonada de los más celosos patriotas, de aquellos que deseaban la revolución a toda costa, sino también —lo cual era mucho peor— verse apoyada a pesar suyo por los realistas moderados.

¡Entonces se perdía completamente!

A eso de las seis circuló en sus bancos la noticia de que había gran tumulto alrededor de la Abadía.

Se acababa de absolver a un tal Montmorin; el pueblo creyó que se trataba del ministro que había firmado los pasaportes con que Luis XVI había tratado de huir, y se dirigió en tropel a la prisión, pidiendo a gritos la muerte del traidor. Costó muchísimo trabajo hacerle comprender su equivocación, y toda la noche hubo en las calles de París una fermentación espantosa.

Comprendíase que al día siguiente, el menor acontecimiento que estimulase la fermentación, tomaría proporciones colosales.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker