La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El consejo de defensa, compuesto de los individuos del Ayuntamiento y de los principales habitantes de la ciudad, le ordenó que se rindiese.

Beaurepaire sonrió desdeñosamente.

—He jurado morir antes de rendirme —dijo—; sobrevivid a vuestra vergüenza y deshonra si lo queréis así; pero yo seré fiel a mi juramento; esta es mi última palabra, y muero.

Y se disparó un pistoletazo.

¡Aquel espectro era tan grande como el gigante Adamastor, y más terrible aún!

Por otra parte, los soberanos aliados que, fiándose de cuanto decían los emigrados, creían que Francia volaría a su encuentro, veían otra cosa diferente.

Veían aquella tierra de Francia, tan fecunda y poblada, convertida de pronto, como al golpe de la varilla de un mágico, en campos estériles, de donde las simientes habían desaparecido como si una tromba se las hubiese llevado todas hacia el oeste.

Solamente el campesino armado se mantenía de pie en su surco; los que tenían fusiles los habían cogido; los que solamente tenían hoces las tomaron para defenderse, y los que no tenían más que horquillas se sirvieron de ellas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker