La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Amigos mÃos —les decÃa—, el famoso mariscal de Sajonia escribió un libro sobre la guerra, en el cual pretende que una vez a la semana, por lo menos, se deje a las tropas sin su ración, a fin de que, en caso necesario, sean menos sensibles a la falta de aquella; y aún sois más felices que esos prusianos que tenéis delante, los cuales pasan algunas veces cuatro dÃas sin pan y se comen sus caballos muertos. Tenéis tocino, arroz y harina; haced galletas, ¡y la libertad os regocijará!
Por otra parte, habÃa alguna cosa peor, y era aquel cieno de ParÃs, aquella chusma del 2 de septiembre que se habÃa enviado a los ejércitos después de la matanza. Llegaron todos aquellos miserables cantando el Ca ira, gritando que no tolerarÃan nada de los que llevaran charreteras, cruz de San Luis o uniformes bordados, que arrancarÃan colorines y harÃan entrar a todos en razón.
Se presentaron en el campamento y les extrañó el vacÃo que formaba en torno suyo; nadie se dignó contestar a sus amenazas ni a sus cumplidos; pero el general anunció una revista para el dÃa siguiente.
Llegada la hora, los recién llegados se vieron, por una imprevista maniobra, entre una caballerÃa numerosa y hostil dispuesta a destrozarlos, y una artillerÃa amenazadora a punto de aniquilarlos.