La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Brunswick parecía observar a nuestros soldados con asombro.

—Los que se han situado allí —dijo el rey de Prusia— están dispuestos a no retroceder.

Pero se dejó creer al ejército prusiano que Dumouriez tenía cortada la retirada, y se le aseguró que aquel ejército de sastres, de vagabundos y de zapateros, como les llamaban los emigrados, se dispersaría al primer estampido del cañón.

Se había descuidado ocupar las alturas de Gizaucourt por el general Chazot (que estaba situado a lo largo del gran camino de Châlons), alturas desde donde hubiera batido de flanco a las columnas enemigas; los prusianos, aprovechándose del descuido, se apoderaron de la posición.

Entonces ellos eran los que podían batir de flanco a las fuerzas de Kellermann.

El día amaneció sombrío a causa de una densa niebla; pero poco importaba esto: los prusianos sabían dónde estaba el ejército francés, que ocupaba las alturas de Valmy, y no podía estar en otra parte.

Sesenta cañones tronaron al mismo tiempo; los artilleros prusianos tiraron a la casualidad, pero siempre contra las masas, y poco importaba la puntería.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker