La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Dumouriez envió al punto a Kellermann una instrucción, invitándole a ocupar el dÃa siguiente el campamento entre Dampierre y el Elize, detrás del Auve.
La posición estaba perfectamente señalada.
Al mismo tiempo que enviaba esta orden a Kellermann, Dumouriez veÃa desarrollarse ante él el ejército prusiano en las montañas de la Luna; de modo que el enemigo se hallaba entre ParÃs y él, y de consiguiente, más cerca de la capital que él mismo.
Era muy probable que los prusianos viniesen a presentar la batalla.
Dumouriez ordenó, pues, a Kellermann que eligiera para su campo de combate las alturas de Valmy y de Gizaucourt; Kellermann confundió su campamento con su campo de batalla, y se detuvo en las alturas de Valmy.
Era una gran falta o una terrible destreza.
Situado como estaba, Kellermann no podÃa volverse sino haciendo pasar todo su ejército por un puente estrecho; no le era posible tampoco replegarse sobre la derecha de Dumouriez, sin atravesar un pantano donde se habrÃa sepultado; y tampoco podÃa hacerlo sobre su izquierda, sin pasar por un valle profundo donde le habrÃan aplastado.
No habÃa retirada posible.
¿Era esto lo que habÃa querido el veterano de Alsacia? En tal caso, lo habÃa logrado perfectamente. Era un punto magnÃfico para vencer o morir.