La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Pido que en este intervalo se me permita ver a mi familia cuando yo lo pida y sin testigos; y también desearÃa que la Convención nacional se ocupe desde luego de la suerte de aquella, concediéndola que se retire libremente a donde lo juzgue oportuno.
Recomiendo a la beneficencia de la nación a todas las personas que me eran fieles: se cuentan muchas que habÃan empleado toda su fortuna en mi favor, y que, no teniendo más recursos, deben estar ahora en la necesidad; entre ellas habÃa muchos ancianos, mujeres y niños que no tenÃan otra cosa para vivir.
Hecho en la torre del Temple el 20 de enero de 1793.
LUIS.
Garat tomó la carta.
—Caballero —dijo— se entregará ahora mismo a la Convención.
Entonces el rey abrió de nuevo su cartera, y sacando un pedacito de papel cuadrado, añadió:
—Si la Convención accede a mi demanda respecto a la persona que deseo ver, he aquà sus señas.
El papel tenÃa, en efecto, las siguientes, escritas de puño y letra de madame Isabel:
«Señor Edgeworth de Firmont, calle de Bac, número 483».