La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Pues entonces tiene derecho para consolidar los resultados de su victoria.
—SÃ, Billot, incontestablemente tiene ese derecho; pero no se consolida nada con la violencia ni con el asesinato. Recordad que está escrito: «¡Hombre, tú no tienes derecho para matar a tu semejante!».
—¡Pero el rey no es mi semejante —exclamó Billot—, sino mi enemigo! Lo recuerdo muy bien; cuando mi pobre madre me leÃa la Biblia, no he olvidado lo que Samuel decÃa a los israelitas.
—También yo lo recuerdo. Billot, y sin embargo, Samuel consagró a Saúl, pero no le mató.
—¡Oh!, yo sé que si me lanzo con vos a través de la ciencia, estoy perdido, y por eso os preguntaré sencillamente: ¿TenÃamos derecho para tomar la Bastilla?
—SÃ.
—Cuando el rey quiso privar al pueblo de su libertad para deliberar, ¿tenÃamos derecho para, hacer la jornada del Juego de Pelota?
—SÃ.
—Cuando el rey quiso intimidar a la Asamblea constituyente con la fiesta de los guardias de corps y la reunión de tropas en Versalles, ¿tenÃamos derecho para ir allÃ, a buscar al rey y traerle a ParÃs?
—SÃ.