La Condesa de Charny

La Condesa de Charny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, caballero —contestó Luis XVI—, pasad por esta, pues bien sabéis que os considero como amigo y que no tengo secretos para vos. Por lo demás, la persona que estoy esperando es un simple caballero que en otro tiempo perteneció a la casa de mi hermano, y que este me recomienda. Es un fiel servidor, y quiero ver si es posible hacer alguna cosa, si no por él, al menos por su esposa y sus hijos. Id, señor Gilberto; no ignoráis que siempre seréis bien recibido al venir a verme, aunque sea para hablarme del señor Riquetti de Mirabeau.

—Señor —dijo Gilberto—, ¿debo considerarme completamente derrotado?

—Ya os he dicho, caballero, que hablaré a la Reina y que reflexionaré; y más tarde veremos.

—¡Más tarde, señor! Pediré a Dios que aún sea tiempo cuando os hayáis decidido.

—¡Oh, oh! ¿Creéis tan inminente el peligro?

—Señor —replicó Gilberto—, no hagáis retirar nunca de vuestra habitación el retrato de Carlos Estuardo, porque es un buen consejero.

Y se inclinó, saliendo precisamente en el instante en que la persona esperada por el Rey se presentaba en la puerta para entrar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker