La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Os digo lo que todo el mundo sabe, querido Conde, y es que vuestro hermano me ha escrito ayer, es decir, que en el último consejo de prÃncipes en TurÃn, se habló de destronarme y de nombrar un regente; en ese mismo consejo, el señor de Condé, mi primo, propuso marchar sobre Lyon, sin cuidarse de lo que pudiera sucederme… y bien veis que a menos de un apuro extremo, no puedo aceptar a Favras ni a Breteuil, ni menos al Austria o a los prÃncipes. He aquÃ, querido Conde, lo que no he dicho a ninguno más que a vos, y lo que os digo para que nadie, ni aun la Reina —bien fuese por casualidad o con intención, Luis XVI recalcó las palabras que subrayamos—, os merezca tanta confianza como el que os hace esta confidencia.
—¿Ha de ser, señor, para todo el mundo un secreto mi viaje?
—Poco importa, querido Conde, que sepan vuestra marcha si se ignora cuál es el objeto.
—¿Y este último no ha de saberlo más que el señor de Bouillé?