La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Y después, tal vez sin saber lo que hacía, ofreció la mano a Gilberto, que muy sorprendido la rozó con los labios y los dedos. Se convendrá en que esto era ya una gran concesión para la altiva María Antonieta: discutir un ministerio del que formaban parte Mirabeau y Lafayette, y dar su mano a besar al doctor Gilberto.
A las siete de la noche, un lacayo con librea entregó a Gilberto el siguiente billete:
La sesión ha sido borrascosa.
Se ha votado la ley marcial.
Buzot y Robespierre querían que se crease un alto tribunal.
He conseguido que se decretase que los crímenes de lesa nación (es un término nuevo que acabamos de inventar) serían juzgados por el tribunal real del Châtelet.
He puesto sin vacilar la salvación de Francia en la fuerza de la monarquía, y las tres cuartas partes de la Asamblea han aplaudido.
Estamos a 21 de octubre: creo que la monarquía ha recorrido bastante camino desde el 6.
Vale y me ama.
El billete no estaba firmado, pero la letra era la misma que la de la nota ministerial y del billete de la mañana, lo cual venía a ser lo propio, puesto que el escrito era de mano de Mirabeau.