La Condesa de Charny
La Condesa de Charny EN EL QUE GAMAIN PRUEBA QUE ES VERDADERAMENTE
MAESTRO DE LOS MAESTROS Y MAESTRO DE TODOS
Se recordará el deseo manifestado por el Rey en presencia de Lafayette y del conde de Bouillé, de tener junto a sí a su antiguo maestro Gamain, para ayudarle en una importante obra de cerrajería, habiendo añadido —y no creemos inútil consignar aquí este detalle— que no estaría de más un aprendiz para completar el terceto de cerrajeros. El número tres, agradable a los dioses, no dejó de complacer a Lafayette, y en su consecuencia dio órdenes para que el maestro Gamain y su aprendiz pudieran llegar libremente hasta la habitación del Rey, y fueran conducidos a la fragua apenas se presentasen.
