La Condesa de Charny
La Condesa de Charny EN EL QUE SE DEMUESTRA QUE HAY VERDADERAMENTE
UN DIOS PARA LOS BORRACHOS
El mismo día, a eso de las ocho de la noche, un hombre vestido de obrero y apoyando con precaución la mano sobre el bolsillo de su chaqueta, como si esta contuviera una cantidad más considerable de la que lleva por costumbre un obrero, un hombre, decimos, salió de las Tullerías por el puente Tournant, y siguió de una extremidad a otra la gran avenida de árboles que prolonga en este lado del Sena la porción de los Campos Elíseos, llamada en otra época puerto de Mármol o puerto de las Piedras, y que hoy se titula Cours-la-Reine.
En la extremidad de esta avenida se halla el muelle de la Savonnerie.
