La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Los Príncipes recomendaban a la Reina los proyectos del señor de Favras, e invitábanla a utilizarse de la fidelidad de este valeroso caballero, y a huir para reunirse con ellos en Turín.
Además, estaba encargado de expresar al señor de Favras, en nombre de los Príncipes, toda la simpatía que les inspiraba su proyecto, y todos los votos que hacían para su buen resultado.
La Reina tuvo a Isidoro una hora consigo, invitóle a ir por la noche al círculo de la condesa de Lamballe, y no le permitió retirarse sino porque pidió permiso para ir a desempeñar su misión cerca del señor de Favras.
La Reina no había dicho nada terminantemente respecto a su fuga; pero encargó a Isidoro que repitiese al señor de Favras y a su esposa lo que les había dicho cuando recibió a la segunda en su habitación.