La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Al salir la Reina, Isidoro se dirigió al punto a la casa del señor de Favras, que vivía en la Plaza Real, número 21. Su esposa fue quien recibió al barón de Charny, contestándole de pronto que el Marqués había salido; pero cuando supo el nombre del visitante; cuando tuvo conocimiento de que acababa de ver a los augustos personajes, y que se había separado de nobles príncipes cinco o seis días antes, confesó la presencia de su marido en la casa, y envió a llamarle. El Marqués entró con rostro risueño, pues ya tenía aviso directo de Turín, y no ignoraba de parte de quién venía Isidoro.