La Condesa de Charny
La Condesa de Charny —Que se cite uno solo de mis actos, uno de mis discursos que haya desmentido los principios que acabo de emitir, y que me demuestre que en todas las circunstancias en que me hallé colocado, la felicidad del Rey y del pueblo no fueron el único blanco de mis pensamientos y de mis votos; hasta aquà tengo derecho de ser creÃdo; jamás cambié de sentimientos ni de principios, y no cambiaré jamás.
Aunque somos novelistas, hemos tomado momentáneamente de la historia, dando el hábil discurso de su Alteza Real en toda su extensión. Bueno es que los lectores de novelas sepan quién era, a los treinta y cinco años, el PrÃncipe que debÃa darnos a los sesenta la Carta adornada con su artÃculo 14.
Ahora bien, como no queremos ser más injustos para Bailly que para su Alteza Real, daremos la contestación del alcalde de ParÃs, como hemos dado la del PrÃncipe.
Bailly contestó: