La Condesa de Charny
La Condesa de Charny Desde la ventana de Billot, situada en el primer piso, no se veía, a causa de un recodo formado por la pared de la granja, según creemos haber dicho; la del departamento de Catalina, estaba en el piso bajo, pero se divisaba perfectamente el camino de Boursonnes, y todo el círculo del bosque que se redondeaba desde la montaña de la Ferté-Milon a lo que se llama el tallar de Ivors.
Aunque no viese la ventana de Catalina, suponiendo que esta saliese por ella para ganar el bosque, Billot podría divisarla en el momento en que penetrase en el radio que sus ojos alcanzaban; pero como la noche era cada vez más oscura, aunque viera una mujer y sospechase que era su hija, no podía estar seguro de ello.
Hacemos de antemano todas estas observaciones, porque eran las que había hecho Pitou.
Este último no dudaba que cuando la noche fuese del todo oscura, Catalina intentaría una salida a fin de prevenir a Isidoro.
Sin perder de vista la ventana de Billot, fijó también particularmente sus miradas en la de Catalina.
Pitou no se engañaba, apenas la noche llegó a un grado de oscuridad que parecía suficiente a la joven, Pitou, para quien no había tinieblas, como ya hemos dicho, vio como se abrían lentamente los postigos de Catalina, y como esta, saliendo por la ventana, se deslizaba a lo largo de la pared.