La Dama de Monsoreau
La Dama de Monsoreau Los amigos de Bussy
Si los amigos del rey pasaron la noche en dormir tranquilamente, los del duque de Anjou no se descuidaron en tomar la misma precaución.
Luego de haber cenado bien todos juntos, aunque en ausencia del duque, que se cuidaba menos de sus favoritos que el rey de los suyos, se acostaron en buenos lechos en casa de Antraguet, que era la más cercana al campo de batalla.
El escudero de Ribeirac, gran cazador y hábil armero, habÃa pasado todo el dÃa en limpiar, acicalar y afilar las armas. Quedó también encargado de despertar a los jóvenes al amanecer como tenÃa de costumbre en los dÃas de caza, de función o de desafÃo.
Antraguet, antes de la cena, fue a hacer una visita en la calle de San Dionisio a una tenderilla a quien adoraba, y que en todo el barrio era llamada la hermosa estampera, porque su tienda era de estampas. Ribeirac escribió a su madre, y Livarot hizo testamento.
