La Dama pálida

La Dama pálida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Gracias, señora. Era natural que me interesara por una mujer que se encontraba en vuestra situación. Estaba cazando en la montaña, cuando oí detonaciones irregulares y continuas, por lo que comprendí que se trataba de algún ataque a mano armada, y me dirigí adonde sonaba el tiroteo. Gracias a Dios, llegué a tiempo; pero ¿me permitiréis, señora, que me informe del casual motivo por qué una mujer de distinción, como vos, se ha arriesgado a penetrar en nuestras montañas?

—Soy polaca, —le respondí—; mis dos hermanos acaban de sucumbir en la guerra contra Rusia; mi padre, a quien he dejado dispuesto a defender nuestro castillo contra el enemigo, sin duda a estas horas ha ido ya a reunirse con ellos en el sepulcro, y yo, obedeciendo las órdenes de mi padre, huyendo de aquellas escenas de muerte, venía a buscar un refugio en el monasterio de Sahastrú, donde mi madre encontró en su juventud y en iguales circunstancias un asilo seguro.

—¿Sois enemiga de los rusos? Tanto mejor, entonces, dijo el joven, tanto mejor, porque ese título tal será para vos poderoso auxiliar en este castillo, y es fuerzo que sepáis que hemos menester de todas nuestras fuerzas para sostener la lucha que se prepara. Y puesto que ya sé ahora quién sois vos, justo es que sepáis quiénes somos nosotros: el nombre de Brankovan no os será desconocido, ¿verdad, señora?

Me incliné, en ademán afirmativo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker