La Mano del Muerto
La Mano del Muerto — ¡Oh! su nombre..., no es nombre oscuro o plebeyo. Pertenece a la familia Serviéres por parte de madre y a la de Danglars por su padre, aquel célebre barón a quien robasteis seis millones de francos por orden de Monte-Cristo. Se llama Eugenia Danglars y es conocida en Roma como Eugenia d'Armüly.
— ¡Oh! ¡A Eugenia d'Armüly! gritó súbitamente Vampa, golpeando con su puño cerrado sobre la mesa, que se estremeció por la violencia del choque.
— ¡Hola! ¿qué es eso? —preguntó Benedetto.
— ¿Queréis trabajar de acuerdo conmigo? —preguntó a su vez Luis Vampa.
—Quiero.
—Pues bien —agregó aquel, alargándole la mano—; mañana a estas horas en el coliseo.
—Hasta mañana, pues, capitán.
— ¡Oh! —murmuró Vampa, viendo alejarse a Benedetto—; traicionaste al que servÃs y me traicionarás también a mà cuando te convenga. Tendrás, pues, el fin del traidor, luego que hayas servido de escalón.
