La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo X

COMO ya hemos dicho, Margarita, después de entrar en su habitación, había cerrado la puerta. Pero al hacerlo, llena de temor, vio a Guillonne que, inclinada junto a la puerta del gabinete, contemplaba atónita las manchas de sangre esparcidas por el lecho, los muebles y la alfombra.

—¡Ah, señora! —exclamó al ver a la rema—. ¿Ha muerto?

—¡Silencio, Guillonne! —dijo Margarita, con ese tono de voz que indica la importancia de la recomendación.

Guillonne no despegó los labios.

Margarita sacó entonces de su limosnera una llavecita dorada y, abriendo la puerta del gabinete, señaló con el dedo al joven.

La Mole había conseguido levantarse y acercarse a la ventana. Por casualidad encontró un puñalito de los que en aquella época usaban las mujeres y, al oír que se abría la puerta, lo empuñó.

—Nada temáis, señor —dijo Margarita—. Os juro por mi alma que estáis seguro.

El caballero se arrodilló.

—¡Señora! —exclamó—. Sois para mí más que una reina, sois para mí una diosa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker