La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, pero, como mi amigo, con una pequeña condición.

—¿Cuál?

—Que devolváis al señor de La Mole los cincuenta escudos de oro que le debo y que os confié.

—¿A mí, señor? ¿Cuándo?

—Un cuarto de hora antes de que vendieseis mi caballo y mi maleta.

La Hurière hizo un gesto de resignación.

—¡Ah! ¡Ya comprendo! —dijo.

Y acercándose a un armario sacó uno tras otro los cincuenta escudos y se los entregó a La Mole.

—¡Está bien! —dijo el gentilhombre—. Servidnos una tortilla. Los cincuenta escudos serán para Gregorio.

—¡Oh! —exclamó La Hurière—. En verdad que tenéis un corazón de príncipe y podréis contar conmigo vivo o muerto.

—En ese caso —dijo Coconnas—, preparadnos la tortilla y no ahorréis manteca ni tocino.

Y mirando el reloj, agregó:

—A fe mía, La Mole, que tienes razón. Nos faltan todavía tres horas de espera y tanto da pasarlas aquí como en otra parte. Sin contar con que, si no me equivoco, estamos a mitad de camino del puente de Saint-Michel.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker