La Reina Margot

La Reina Margot

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero, señor —decía Enrique—, ahora que estamos de regreso en el Louvre decidme: ¿por qué me hicisteis salir y cuál es el favor que os tengo que agradecer?

—No, aún no —respondió Carlos riendo—. Quizá lo sepas algún día, pero por el momento es un misterio. Quiero que sepas solamente que por causa tuya tendré seguramente una enconada discusión con mi madre.

Al terminar estas palabras, Carlos descorrió un tapiz y se encontró frente a frente con Catalina.

Detrás de él y por encima de su hombro aparecía la cara pálida a inquieta del bearnés.

—¡Ah! ¿Estáis aquí, señora? —dijo Carlos IX frunciendo el ceño.

—Sí, hijo mío; tengo que hablaros.

—¿A mí?

—A vos solamente.

—Vamos, vamos —dijo Carlos volviéndose hacia su cuñado—, ya que no hay modo de librarse, cuanto antes será mejor.

—Os dejo, señor —dijo Enrique.

—Sí, sí, dejadnos —respondió Carlos—, y ya que eres católico ve a oír misa en mi nombre; yo me quedo al sermón.

Enrique saludó y salió.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker