La Reina Margot
La Reina Margot «Señor, ha llegado el momento de poner en ejecución el proyecto de fuga. Pasado mañana habrá caza de halcones a lo largo del Sena, desde Saint-Germain hasta Maisons, es decir, de un extremo al otro del bosque.
»Asistid a esta cacería, aunque se trate de una caza con halcones, llevad bajo vuestro jubón una buena cota de malla, ceñíos vuestra mejor espada y montad el mejor caballo de vuestras cuadras.
»Hacia mediodía, es decir, en el momento culminante de la caza, cuando el rey se haya lanzado tras el halcón, apartaos solo, si vais a venir solo, o con la reina de Navarra si piensa acompañaros.
»Cincuenta de los nuestros estarán escondidos en el pabellón de Francisco I, cuya llave tenemos. Todo el mundo ignorará que están allí, puesto que llegarán de noche y las ventanas estarán cerradas.
»Pasaréis por el sendero de las violetas, al fondo del cual me encontraréis. A la derecha de este sendero, en un pequeño claro, estarán La Mole y Coconnas con dos caballos. Estos caballos de refresco servirán para reemplazar el vuestro y el de Su Majestad la reina de Navarra, si por casualidad estuvieran fatigados.
»Adiós, señor, estad preparado. Nosotros lo estaremos».