Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿No he de estarlo? —gruñó Martín—. ¡Es mucho cuento que haya uno de conformarse con las estúpidas costumbres de este país! ¿Por qué razón, todos los aniversarios de nuestra boda, he de rondar por esos pueblos y traer a comer a una pandilla de parientes muertos de hambre? Había yo olvidado esa costumbre ridícula, y a fe que, si no me la hubieses recordado ayer, Beltrana… En fin, ya están todos invitados, y dentro de dos horas llegarán a esta casa toda esa parentela de mandíbulas incansables y de vientres sin fondo.

—Gracias, Martín —dijo Beltrana—. Tienes razón; es una costumbre absurda, pero a la que no hay más remedio que conformarse, si no quiere uno pasar por orgulloso e insolente.

—¡La razón es de las que convencen! —exclamó Martín con ironía—. Pero dime, haragana: ¿qué has hecho tú? ¿Has preparado la mesa en el huerto?

—Sí, Martín; tal como me lo habías ordenado.

—¿Has invitado al juez?

—Sí, Martín, y me ha dicho que hará lo posible por asistir a la comida.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker