Las dos Dianas
Las dos Dianas Se señaló la fecha de 15 de abril para la ejecución pública en Amboise de veintisiete barones, once condes y siete marqueses, sin contar otros caballeros o jefes de la Reforma que, sumados con los primeros, dieron un total de cincuenta.
Nada se omitió para que el acto terrible de justicia tuviese todo el esplendor y pompa imaginables. Hiriéronse grandes preparativos, se constituyeron tres tribunas elegantísimas, adosadas a la plataforma del castillo, una de las cuales, la del centro, incomparablemente más suntuosa que las demás, estaba reservada a la familia real.
Alrededor de la plaza donde debía llevarse a cabo la ejecución, se colocaron graderías de tablas para los espectadores, que llegaron a Amboise en número de más de diez mil, y que hubieron de acampar en los alrededores de la ciudad por no encontrar alojamiento en esta.
El día 15 de abril, desde muy temprano, principiaron a llenarse de gente los tejados de todas las casas de la ciudad. Las ventanas recayentes a la plaza se pagaron a diez escudos de oro, suma enorme en aquel tiempo.
En el centro de la plaza se levantó un vasto cadalso recubierto de paños negros. Se llevó allí el tajo sobre el cual debía cada condenado colocar la cabeza después de arrodillarse, y para el escribano encargado de llamar por su nombre y turno a los reos, se instaló sobre el cadalso un sillón vestido también de negro.