Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al llegar al vestíbulo del Louvre, seguido de Martín Guerra, esta vez del Martín Guerra auténtico, notó Gabriel una agitación inusitada, pero demasiado preocupado su pensamiento en sus propios asuntos, no se detuvo a indagar la causa que había llevado allí a los grupos que entorpecían el paso y que hablaban tristes y como azorados.

A pesar de su distracción, hubo de reconocer una litera que ostentaba el escudo de armas de los Guisa, y saludar al cardenal de Lorena que descendía de aquella.

—¡Hola! ¿Sois vos, señor vizconde de Exmés? —preguntó afectuosamente Carlos de Lorena—. Os veo completamente restablecido, de lo que me alegro mucho. Mi hermano, en su última carta, me pregunta con vivo interés por vos.

—¡Oh, monseñor…! ¡Tanta bondad…!

—La tiene más que merecida vuestro valor, amigo mío —interrumpió el cardenal—. ¿Adónde vais tan presuroso?

—A ver al rey, monseñor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker