Las dos Dianas

Las dos Dianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Es posible! —exclamó Diana—. ¡Habéis dado a lord Grey semejantes consejos y no os importa decírmelo a mí misma! ¡Ah, milord! ¿Por qué os habéis opuesto así a mi libertad? Me visteis un segundo nada más… ¿Es posible que os bastara un segundo para odiarme?

—Os vi un segundo nada más, señora, y ese segundo bastó para que me enamorase como un loco de vos —respondió lord Wentworth fuera de sí.

Diana retrocedió, pálida como un cadáver.

—¡Juana…! ¡María! —gritó a las dos mujeres, que se habían separado, yendo a colocarse en el hueco de una ventana.

Lord Wentworth hizo a aquellas un gesto imperioso y las criadas permanecieron inmóviles donde estaban.

—Nada temáis, señora —dijo entonces sonriendo con tristeza—. Soy caballero, y si alguno de los dos debe temer y temblar, no sois vos ciertamente, sino yo. Os amo, sí, y no he podido menos de confesároslo. Cuando os vi pasar delante de nosotros, tan graciosa, tan encantadora, me parecisteis una diosa, y mi corazón dejó de pertenecerme; fue vuestro… En mi poder estáis, sí; la menor indicación mía se obedece aquí como una orden… pero nada temáis, porque más en absoluto estoy yo en poder vuestro, que vos en el mío, y de los dos, el verdadero prisionero soy yo. Aquí sois vos la reina, señora, y yo el esclavo sumiso: mandad y obedeceré.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker