Los Tres Mosqueteros
Los Tres Mosqueteros Aramis sacó la carta de su faltriquera, se acercaron a él los tres amigos, y los lacayos se agruparon nuevamente en torno de la damajuana.
—Como no habÃais leÃdo más que una o dos lÃneas —dijo D’Artagnan—, principiad otra vez la carta.
—De mil amores —contestó Aramis. Este leyó lo que sigue:
Mi querido primo: