Napoleon
Napoleon Después, Bonaparte hace su entrada solemne en Milán, donde mientras que el Directorio firma en París el tratado de paz, negociado por Salicetti en la Corte de Turín, y en tanto que se terminan las negociaciones entabladas con Parma, comenzando las de Nápoles y Roma, se prepara para la conquista de la alta Italia.
La llave de Alemania es Mantua; de modo que esta ciudad es la que se ha de tomar. Ciento cincuenta cañones confiscados en el castillo de Milán se dirigen contra Mantua; Serrurier se encarga de los preparativos exteriores, y el sitio comienza.
Entonces, el gabinete de Viena, comprendiendo toda la gravedad de la situación, envía en auxilio de Beaulieu veinticinco mil hombres a las órdenes de Quasdanovitch y treinta y cinco mil al mando de Wurmser. Un espía milanés se encarga de los partes que anuncian este refuerzo y se compromete a internarse en la ciudad.