Napoleon
Napoleon He aquà por qué, esperando cosa mejor, se hizo nombrar miembro del Instituto.
Por fin, el 29 de enero de 1798, dijo a su secretario:
—Bourrienne, no quiero quedarme aquà porque no hay nada que hacer y todas las personas que me rodean son necias. Veo que si me quedo acabaré yéndome a pique muy pronto, pues todo se desgasta aquà en la Corte y mi gloria se ha esfumado. En esta pequeña Europa no hay bastante espacio para mÃ; es una ratonera. Jamás hubo grandes imperios y grandes revoluciones más que en Oriente, donde viven seiscientos millones de hombres. Es preciso ir allá, porque de allà vienen todas las grandes hazañas.
Vemos, pues, que Bonaparte necesitaba superar a todos los hombres célebres: ha hecho ya más que AnÃbal, y llegará a ser tan grande como Alejandro y César: su nombre falta en las Pirámides, donde están inscritos esos dos grandes nombres.
El 12 de abril de 1798, Bonaparte fue nombrado general en jefe del ejército de Oriente.
Según se ve, ya no tiene que hacer más que pedir algo para que se le sea concedido; su llegada a Tolón será la prueba de que le basta mandar para ser obedecido.